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junio 20, 2012

#DebateYoSoy132

Me voy a colgar del #DebateYoSoy132 para el post de hoy.

En los 83 días que llevamos de campaña creo que ninguno de los candidatos había tocado el tema de la salud, y hay una buena razón para ello: no tienen la más remota idea de lo que es el Sistema Nacional de Salud.

La forma burda en la que los candidatos abordaron el tema de la cobertura de salud  llevó a los twitteros de la medicina 2.0 a buscar las plataformas o propuestas en materia de salud de cada candidato, encontrándonos con que en la página del puntero no aparece información, el candidato amarillo sólo dice quién sería su secretario de salud, Chepina da algunas propuestas que más bien son dar continuidad a los planes de la administración actual, y el "candidato Cuadro" pide reconocer la drogadicción como enfermedad (que ya lo es) y reconocer que las enfermedades crónicas son la primera causa de muerte en el país (que ya se hace), aunque es el único que recuerda que hay gente trabajando en las instituciones de salud
Asumir mayor contratación de médicos para mejorar calidad del servicio, reducción de guardias y evitar falta de sueño, diagnósticos erróneos y accidentes médicos, y para mejorar calidad de vida de los médicos.
Oséase que fuera del candidato que no va a ganar, los demás dejan de lado al sistema nacional de salud (bueno, Josefina dice que lo va a "crear") y si lo llegan a mencionar es para decir que necesitamos más médicos y enfermeras ¿será cierto?

Anualmente en nuestro país se gradúan poco más de diez mil médicos, quienes compiten con otros veinte mil una vez al año para poder obtener una de las seis mil plazas de especialidad que se ofertan en el ENARM. Esto nos deja con miles de médicos "generalistas" que tienen opciones limitadas para ganarse la vida: hacerle de representante médico, dar consultas por 20 pesos en una farmacia, abrir un consultorio particular, y... pues ya. Si se meten a computrabajo.com, chambanet, el aviso oportuno o su directorio de búsqueda de empleo de confianza va a ver que las oportunidades de trabajo para un "licenciado en medicina" son poco mayores a nulas. Tal vez alguno haga una maestría o llegue a ser doctor en ciencias, pero la inversión dirigida a la formación de científicos es ... poco mayor a nula.

Pero el número no es el único problema, también la distribución de los servicios de salud es un viacrucis. Si uno se sale de la ciudad de México, Monterrey o Guadalajara se dará cuenta que encontrar servicios de calidad o especialistas es una pesadilla. Pasamos de tener 20 endocrinólogos en el mismo edificio del DF a tener un pasante de servicio social para una jurisdicción completa en Guerrero. 
Donde abundan médicos falta trabajo, y donde abunda el trabajo faltan médicos
Para terminar tenemos la dichosa "cobertura universal", con la que aproximadamente 50 millones de mexicanos tendrán servicios de salud de calidad. Se construyen hospitales, inauguran clínicas y se levantan banderas del seguro popular por todos lados. Mi pregunta sería ¿quién va a ver a esos pacientes? En menos de 6 años se ha duplicado la cantidad de pacientes que hay que ver, pero la cantidad de plazas de residencia están estancados. Por lo pronto la carga de trabajo ha aumentado exponencialmente para quienes ven pacientes del Seguro Popular (¿quién dijo 100 consultas por guardia en el Pediátrico de Coyoacán?). 

Formemos más médicos dicen, ¿quién va a controlar la calidad de su educación? ¿O vamos a tener puro genio recetando antibióticos a todas las faringitis y burócratas especializados en recetar glibenclamida con metoprolol para todos los diabéticos hipertensos?

Nuestro sistema de salud está muy jodido. URGE que nos sentemos a ver cómo mejorarlo, unificarlo, elevar su calidad y volverlo más humano tanto para los pacientes como para quienes se encargan de su cuidado.

Amén.

mayo 05, 2012

La prostitución de la medicina

El post de hoy es un vil y vulgar copy/paste editado del FB de "odio las guardias ABC". Es corto, directo y chance nos pone a pensar un rato. Cheers!

¿Qué cuesta 20-30 pesos?
Una orden de tacos sin refresco.Un disco pirataUna libretaUna cajetilla de cigarrosUna boleada de zapatosLa hora en un estacionamiento particularUn corte de pelo bien pincheUn jabon para perroUna bolsa grande de pistachosUn taxiUna revistaLa recarga de celular mas barataUna bolsa de papitasUn refresco familiarUNA CONSULTA MÉDICA!!!

Así es... ése es el costo de un servicio profesional en México...¿Cuesta 20-30 pesos el diagnóstico de ese padecimiento que merma tu calidad de vida?¿Te preocupas porque la juventud mexicana ya no quiere ni estudiar, ni trabajar ni prepararse como es debido¿¿Qué has hecho para evitar que la profesión mas noble, la de ayudar y salvar vidas no se malbarate por 20 pesos en farmacias donde son obligados a expedir recetas con un mínimo de $150?¡Exijamos calidad de atención médica! Acude a establecimientos formales de servicios de salud, si no tienes dinero ve al seguro popular, pero no regales tu dinero y tu salud a mercaderes (lease dueños de farmacias similares, del ahorro, etc).No abarates los años de estudio y sacrificio que miles de jóvenes médicos mexicanos han invertido para poder darte un servicio de calidad.Un médico GENERAL INVIERTE los 5 años de estudio en la universidad, tomando clases en su facultad por la mañana, y desplazándose a diversos hospitales durante la tarde-noche para acudir a sus practicas clínicas¿Sabes que al terminar estos 5 años, pasa un año de su vida en un hospital en donde cada 2 dias permanece 36 hrs de guardia?, esto con un sueldo mensual de $480 pesos -MENSUAL- que al terminar el internado de pregrado, realiza otro año más de servicio social en alguna comunidad de difícil acceso, donde tiene que vivir en la clínica, alejado de su familia y con un sueldo mensual de menos de 560 pesos (ahora 1000), y con eso tiene que pagar manutención, transporte y en algunos casos seguridad.¿Sabías que muchas doctoras son atacadas sexual o fisicamente en esas comunidades. ¿Que algunos pasantes incluso han perdido la vida?.Que después de eso al graduarse, tienen que presentar un examen junto con 26 mil medicos para ganar una de las 8 mil plzas de especialista que el gobierno ofrece? Que si quiere seguir una especialidad son de 3 a 7 años más, con las respectivas 36hrs de trabajo por 6 o 8 de descanso???? sacrificando familia, fines de semana, navidades, cumpleaños, y en la mayoría de las ocasiones, teniendo que soportar a imbéciles que se creen que estar en grados superiores les da el derecho de humillar y maltrar, etc etc etc etc....... y que todavía digan, sólo llegas a casa a dormir y no quieres atender a fulanito, sutanito, merenganito que te esperan en tu hora o día de descanso para consultarte gratis ???????Estás consciente que el costo de un libro de medicina, no es inferior a los 900 pesos, y que el médico necesita estar actualizado y tomar cursos constantemente los cuales oscilan (sólo la inscripción) entre los 2 000 hasta 5 mil pesos, además de los gastos que esto genera. Que debe certificarse a nivel nacional para ejercer en un hospital y cuesta otro tanto de dinero??? Que no se le perdona ni medio centavo de impuestos????Un medico empieza a tener una vida laboral productiva aproximadamente a los 30 años, sí a los 30, si bien le va y si encuentra chamba... cuando en las otras licenciaturas, empiezan a trabajar a los 23 años.¿Aún consideras que $20 pesos, es el precio justo que debes de pagar por una consulta o consideras que ese es el costo de tu salud?

noviembre 15, 2011

Pasar el ENARM es lo más sencillo





Decidí escribir esta nota para ayudar a todos los que están cercanos a pasar por el mismo proceso, especialmente a los futuros egresados de la UP. Confieso que me hubiera gustado conocer algunas de estas cosas, antes de iniciar el camino. No pretendo que esta nota sea una confirmación de lo que yo llamo la "regla eterna del empeoramiento progresivo". La cual establece al terminando el internado, que hasta ese entonces todos afirmaban, sería el peor año de tú vida, ahora afirma que lo será el servicio social, para que después lo sea el R1, y así sucesivamente. Pretendo, más bien, que sea la expresión de un punto de vista, que quizás pueda hacerles ver las cosas desde otra perspectiva.
  • Etapa pre-ENARM:
Puedo asegurarles que el proceso de elegir plaza para la especialidad empezó mucho antes de que el ENARM formara parte de sus preocupaciones.

Las rotaciones clínicas de pregrado les dieron tres oportunidades fundamentales: Hacerse una idea de qué especialidad les atrae,  conocer el funcionamiento de distintos sistemas hospitalarios, y hacer contactos. Aprovecharlas, dependió de ustedes.

Una cosa que ayuda muchísimo, es tener claro lo antes posible que especialidad quieren hacer, o por lo menos saber si quieren ver pacientes o no, y en caso de que quieran, decidir entre ser internistas, cirujanos (y entonces habrán visto la luz, jaja), o dedicarse a una médico-quirúrgica. En esta decisión debemos ser realistas. No sólo hace falta tener el gusto por la especialidad, sino tener lo que se requiere para poder hacerla. Para las dudas que puedan surgir en el camino le recomiendo 2 cosas: ºSi la respuesta que das al por que elegiste esa especialidad, no es lo suficientemente consistente o no dura más de 2 minutos, replantéate la especialidad. "Por que me gusta" dista mucho de ser lo suficientemente consistente. ºSi ya terminaron sus rotaciones clínicas, y aún no deciden que quieren hacer, les recomiendo el libro The Ultimate Guide To Choosing a Medical Specialty. Léanlo pensando en que esta escrito por residentes norteamericanos, y traten de adaptarlo a la situación del país donde quieran hacer su residencia. También tengan en mente que al elegir una especialidad, eligen al mismo tiempo, un estilo de vida.

Pero quizás lo más importante de esta etapa, es entender un hecho indiscutible: El que quiera hacer un buen ENARM, tiene que estar haciendo una buena carrera. Hagan el curso que hagan no van a ser el primer lugar nacional si su promedio malo. El ENARM, no es un examen de suerte.

El internado y el servicio social son eslabones importantísimos en la etapa pre-ENARM. Existen hospitales en donde el haber sido MIP es una clara ventaja, y otros en donde al parecer es todo lo contrario. Una cosa que deben tener muy en cuenta, es que a donde quiera que vayan, al hacer un buen papel están abriendo puertas para su Universidad y si lo hacen mal, las están cerrando. Por unos, pierden todos.

Escoger la plaza de servicio social, también tiene su ciencia. Depende mucho del promedio, pero hay cosas que son muy obvias: El que haga investigación y no publique y asista a congresos, esta perdiendo su tiempo, además tendrá que estudiar todo por su cuenta, porque no tiene pacientes que le recuerden las enfermedades. Irse al pueblo no implica ver solo gripas y diarreas, también hay casos para publicar, y cosas para presentar en congresos. No hay mejor forma de aprender, que viendo pacientes. Los desempeños sobresalientes en el CENEVAL, son para lo que estuvieron en clínicas de la SSA. Cada quien estudia tanto como quiere, si no estudian, no les va ir bien el ENARM. Para escoger plaza, pregunten a los que están en ellas, y no solo se fijen en sus comodidades.
  • El Famoso ENARM
Hablaré de mi experiencia, pero trataré de ser lo más objetivo posible.

Primer consejo: Piensen muy bien si quieren poner segunda opción. Es cierto que ponerla aumenta sus probabilidades de quedar con plaza, pero también disminuye sus posibilidades de no quedar en su primera opción, en caso de que no hagan un buen examen. Yo no puse segunda opción, porque no hubiera sido para nada igual de feliz, haciendo otra cosa que no fuera cirugía. La pregunta a plantearse es: ¿Me de la mismo cualquiera de las 2 especialidades?. Solo pueden escoger como segunda opción, especialidades del mismo bloque que la que pusieron como primera opción.

Segundo consejo: Elijan sus sede para presentar el ENARM junto con sus amigos, eso les ayudara a estar mas tranquilos. A veces esto no será posible, porque cada sede tiene distintos cupos. No los dejan entrar con comida, ni con botellas de agua. No pueden llevar iPod´s o cualquier otro integrante de la familia apple, celulares, ni relojes. En pocas palabras, no pueden llevar nada, más que su hoja de registro, la IFE y una pluma. Hay baños en todas las sedes. A mi la organización me pareció excelente, los horarios se cumplieron y el examen nunca se trabó ni nada por el estilo. El examen y su redacción pueden mejorar considerablemente, pero no creo que tenga una influencia trascendental en el resultado. La parte de inglés esta bastante mal hecha, pero a mí por ejemplo, me fue muy bien.

¿Estas nervioso antes de entrar? Por supuesto si!! Quizás como no lo has estado nunca (o como te ponías en el pasillo de la muerte, antes de entrar al anfiteatro), pero conforme pasan las primeras preguntas, tienes que auntocontrolarte. El exceso de cortisol y de adrenalina, hacen que leas mal las preguntas. El tiempo del examen es suficiente para quien sabe, y si no sabe, no espera que las musas le entreguen la respuesta. En mi opinión hay tiempo de sobra. El examen esta dividido en dos etapas, y en las dos etapas, reparten dulces por aquello de las hipoglicemias. Hay tiempo para ir comer, no coman mucho, porque el parasimpático hará de las suyas en la segunda etapa. Muchos coincidimos en que el examen es de destreza, debes saber encontrar el distractor en el caso. 

Si pensabas que te habías puesto nervioso antes de empezar, la caminata que te conduce a la computado
ra que imprimirá tu resultado es casi imposible. Las piernas no te responden, están desconectadas del cuerpo. En la esquina superior derecha de esa vil y vulgar hojita, podrás encontrar tu puntaje. Como regla general, se dice que si tienes arriba de 70, ya tienes plaza. Si estas por arriba de 75, habrás hecho un muy buen ENARM. Esto como regla general, porque cada año es un nuevo examen, y cada año son nuevas las personas que lo hacen. Este año yo creo que se rompió record, porque el mejor saco 86.5 (Fue un futuro cirujano, por supuesto).

Tercer consejo: En cuanto tengas tu resultado del ENARM, guarda tú hojita y vete. Corre!! No te quedes, por que de lo que veas en ese intermedio, se generará toda la ansiedad que tendrás después: "Es que el que salió después de mi, tenia 84" ¿Y cómo sabes que no se lo estaba inventando? Por que hay gente que se inventa su puntaje. El resultado del ENARM, puede ser un primer golpe al ego porque: "yo era el mejor promedio del salón, pero hubo muchos que sacaron mas que yo". Eso no deberá importarte, mientras tengas un resultado aceptable, y te ayude a quedar en la especialidad que querías.

Cuarto consejo: Tú resultado del ENARM, solo cuéntaselo a quien más confianza le tengas. No tienen por que saberlo todos, y si lo hacen, solo será fuente de envidias después.

Quinto consejo: Si te fue bien, es decir, estas por encima del puntaje mínimo, al menos 5 décimas de lo que pidió tu especialidad en el ENARM pasado, celebrarlo por todo lo alto. No es poca cosa.
  • Etapa post-ENARM
Una vez que tienes la hojita con tú resultado, irás a casa a esperar un mes a que publiquen si tienes plaza o no, aunque tú ya te haces una buena idea. Como regla general, tendrán plaza lo que hayan tenido un desempeño estándar en la carrera y estén 5 decimas por arriba del puntaje de la especialidad el año pasado. No tendrán plaza, los que hayan tenido un mal desempeño en la carrera y los que saque por debajo del puntaje mínimo de la especialidad del año pasado. Desde mi punto vista, y de acuerdo a lo que a mi me toco vivir, el examen es una buena herramienta de selección. En otras palabras, si hiciste una buena carrera, el ENARM será el menor de los problemas.

Si ya tienes plaza, empieza la etapa más difícil: Buscar un hospital que te acepte para hacer la residencia. Tendrás que armar tu currículum, mismo que harás como mejor te parezca, por que hay quien dice que no debe tener muchas cosas, y hay quien dice que debe contener todo lo que has hecho dentro de la Medicina. Yo opte por la segunda opción. Más vale que sobre, a que falte. De todas formas, en mi experiencia, NADIE lo lee. La realidad, es que no puede estar mal hecho, porque si alguien lo lee, no te convendrá. Pueden preguntarte lo quieran de lo que pusiste ahí.

Puntos para tener en cuenta:

1)¿Qué busca un hospital en el candidato a residente? Ese justamente es el eslabón perdido. Nadie lo sabe!! Todos te dirán cosas distintas. Hablar con los residentes, inclusive de tu misma universidad, ayuda poco (tristemente). En mi peregrinar, yo conocí a 200 residentes de distintos hospitales, pero del mismo año, que habían obtenido el primer lugar del ENARM (cosa ridículamente imposible), todos los hospitales decían ser buenos en el PUEM, todos tienen las mejores rotaciones, y cuando le preguntabas a los residentes: ¿Tú en que lugar del ENARM quedaste? te respondían: "Ya se me olvido". Esto último, aún no se como será posible, si yo tengo tatuado mi puntaje y mi lugar en el hipocampo. Ante esta realidad, las probabilidades de que te acepte un hospital, no son estrictamente matemáticas. Puedes tener el mejor puntaje del ENARM, el mejor promedio de la escuela, 200 artículos publicados ... y aún así ser rechazado. Es triste pero cierto, pero si algo aprendimos en la carrera, es que la vida no es justa.

Unos puntos para reflexionar:
  • ¿Se les haría justo que solo el puntaje del ENARM contará para entrar a un hospital? Yo creo que el entero representa verdaderamente tú nivel académico, pero las décimas pueden variar por muchas cosas. ¿Qué tal si por el nerviosismo, tienes que levantarte varias veces al baño? La realidad es que el puntaje del examen cuenta muy poco, al menos de que te haya ido demasiado bien, o demasiado mal.
  • ¿Creen que el valor de los promedios de la carrera, sea igual entre las distintas universidades?
  • ¿Creen ustedes que la selección de los residentes por los hospitales, sea el único proceso de este país que esta libre de corrupción?
  • ¿Qué buscarían ustedes en sus residentes? ¿En qué se fijarían
2) ¿A cuántos hospitales puedo aplicar? A todos los que quieras, pero eventualmente tendrás que jugar todas tus cartas para uno solo. A un mes de saber que tienes plaza, a dos de haber hecho el ENARM, tendrás que recoger tu constancia de aprobación en la UNAM. Esa constancia deberá ser entregada en el Hospital que representa tu primera opción. Entendiendo a la primera opción, no como la que mas quieres, si no en la que más posibilidades tienes de quedar. Un buen consejo es que analicen profundamente, porque están escogiendo el hospital que están escogiendo: ¿Es lo que más te conviene o lo único que conoces? ¿Es por status? ¿Ahí están aplicando muchos tus amigos? Piénsenlo. Si quieren hacer Medicina Interna en un privado o en Nutrición, generalmente tendrán oportunidad de aplicar hasta en 3 hospitales, y sabrán si están aceptados o rechazados antes de entregar la constancia, o al final sabrán donde entregarla. Esto, porque hay hospitales cuyo proceso se lleva completamente acabo antes de tener la constancia. Pero si quieren hacer cirugía, solo podrán aplicar a uno, o máximo dos hospitales, pero siempre entregando la constancia y arriesgándose a perderla, inclusive en los privados.

3) ¿Cuál es mi primera opción? Quizás la mejor respuesta sería: aquella que te haga mas feliz. Si quieren hacer una subespecialidad, ese es tú objetivo final, y es lo que deben tener en cuenta al escoger donde empezar la especialidad troncal. En este caso, dale más peso a la opinión de quien ya hizo la subespecialidad que tú quieres hacer, mismo que debe estarte aconsejando.
  • Lo primero que tienen que decidir, es si quieren un público o un privado. Para esto servirá recordar tupaso por los hospitales públicos del internado, y tener en cuenta donde quieres hacer la subespecialidad. Tu carácter, temperamento y forma de ser también son importantes: ¿Serás capaz de soportar lo que implica estar en un público?
  • Un error que muchos cometemos, es pensar solo en los hospitales que conocemos, pero en realidad hay muy buenos hospitales que no conocemos, dentro y fuera del D.F. Lo recomendable sería, que antes de escoger al Hospital como una de tus opciones, conocieras el servicio en el que quieres estar. Vale mucho la pena hablar, juiciosamente, con algún residente de la especialidad que quieres hacer, que este en el hospital en el que quieres estar. Los R1 son los que suelen tener la opinión más objetiva, pero cada quien platica según le fue en la feria. Hay que saber a quien preguntarle. Si le preguntan al jefe de servicio, ¿cuanto les van a pagar?, están cometiendo un error. Denle a cada cosa, el peso que ustedes crean que merezca. Vestirse de blanco o no, por ejemplo, puede ser lo menos importante.
Una de las cosas por las que DEBEN hacer contactos, es para que puedan confiar en quien les da su opinión acerca de algún lugar para hacer la residencia. Pero otra cosa muy importante, es que en todos los hospitales, piden al menos dos cartas de recomendación. Evidentemente, lo mejor es que te la de alguien que se involucró profesionalmente contigo, y que tiene la especialidad a la que quieres entrar. ¿De donde saldrá ese alguien? De tu INTERNADO.

4) Las entrevistas. A cada lugar a donde lleves tus papeles, tendrás que ser entrevistado por los jefes de servicio de la especialidad que elijas. Deben conocer a quien los va a entrevistar. Si los googlean seguramente los encontrarán. Puede pasar cualquier cosa en la entrevista, pero para prepararla, deben pensar en las preguntas básicas: ¿Por qué Medicina? ¿Por qué la especialidad?, ¿Qué subespecialidad tienes en mente? Cada paso que des, que te irá indicando algo que tú debes saber leer. Aquí es bueno compararte con lo que están aplicando junto contigo. Como salga la entrevista, puede ser un buen indicador de que tantas posibilidades tienes de entrar. En este tramo del proceso, ustedes también puede hacer preguntas, háganlas! El patrón de los residentes que ya están, también podrá hablarte mucho de tus posibilidades, considerándolo absolutamente todo (Los más importante: ¿Qué tanto saben?, aunque eso será difícil saberlo. Otros: ¿Qué tal listos se ven?, ¿Cómo se visten?, ¿Cómo hablan?, ¿Cómo se llevan entre ellos?, ¿Qué tanto te ayudan en tú proceso, etc). 

Hay hospitales en los que para tener derecho a la entrevista, piden como requisito la constancia de aplicación. Otros no la piden. Algunos te dirán inmediatamente si estas aceptado o rechazado, lo que te permitirá recoger tu carta y llevarla a otro hospital. Otros se la quedarán por un mes, de acuerdo a lo que marca la SSA. Generalmente el hospital les advertirá que de entregarle su carta, ya no se las regresarán, y en caso de ser rechazados, podrán continuar con la segunda ronda hasta dentro de un mes, cuando muchas plazas ya se repartieron. Hay en total, tres rondas.

Concluyendo, creo que la elección de la especialidad exige reflexionar objetivamente y mucho sobre todas las posibles variables. Al escoger la especialidad, escogen a que dedicarán el resto de sus vidas. Al escoger el hospital, escogen en donde pasarán al menos 2 años de su vida. Mas vale que su decisión sea la correcta. El servicio social debe servir por lo menos, para cumplir dos objetivos: descubrirse como Médicos, y para pensar precisamente, en todas estas cosas.

Por último, creo que es importante tener muy claras las siguientes ideas:
  1. Al momento de escoger dónde quieres hacer tu especialidad, ya no debes demostrarle nada a nadie. Ya has demostrado todo lo que se te ha pedido. Tienes lo que se necesita, para ocupar una plaza de residencia. Debes recordarlo en las entrevistas, y eso debe darte mucha confianza. Lo único que falta, es pasar por el proceso con inteligencia y sentido común.
  2. Ser rechazado es una posibilidad presente, pero eso no significa que seas malo. Quizás, simplemente no cumplas con el "perfil", y ve tú a saber que diablos significa eso. De hecho, nadie te dice porque te están rechazando, y tampoco creo que valga la pena preguntarlo.
  3. El que es bueno, lo será en donde sea, y seguramente quedará en donde le corresponde.Si eres bueno, el que te escoja habrá ganado un buen residente, y el que te rechace, lo habrá perdido. Así de simple!
  4. Una forma de agradecerle la oportunidad a quien te escoge, es poniéndote la camiseta del Hospital, y tratando de ser el mejor para tú residencia. Te beneficias a ti mismo, quizás estas iniciando la carrera para ser jefe de residentes, e indirectamente estarás beneficiando también a tu Universidad, asegurándote de que las puertas permanezcan abiertas.
  5. Yo ya pasé por todas las etapas sobre las que he escrito arriba, todas, y mientras pasas entiendes muchas cosas y llegas a la conclusión de que todo, absolutamente todo, pasa por algo.
En uno de los tweets de @medschooladvice, a quien por cierto si no siguen, deben hacerlo ya, puede leerse: "Some say there is no such thing as a happy resident, but I disagree. If you love what u do, even residency can be great". Al final, la residencia nos ayudará a convertirnos en lo que siempre hemos querido.

Espero que la nota les sea de utilidad. Me gustaría mucho conocer su opinión.

La hoja de resultados impresa inmediatamente al terminar el ENARM

agosto 12, 2011

Llegar a Clínicas

Por Diego J. Aguilar


Aún no comprendo cómo es que tuve la buena fortuna de decidirme a estudiar Medicina. Estando en la secundaria, me surgió la idea vaga de dedicarme a ello, pero la descarté rápidamente. Ya durante la preparatoria, siendo sinceros, ni siquiera disfruté mucho la materia de Educación para la Salud, pero por otro lado Biología fue de mis grandes pasiones; sin embargo las Humanidades siempre las tuve en muy alta estima y la idea de una vida profesional alejada de las relaciones humanas simplemente no la visualizaba –ni hoy en día lo hago. Llegó Area 2, y, honestamente, siempre hay dudas. ¿Es lo mío? ¿Realmente quiero dedicar mi vida a estudiar enfermedades, tratar con enfermos, vivir en un hospital? Me decidí realizando un acto de fe e investigué, apliqué examen y me inscribí en la carrera más maravillosa, noble, recompensante, interesante, demandante e inspiradora que existe. Por lo menos para mí. Aunque esto lo he ido descubriendo a lo largo de estos escasos dos años de contacto que he tenido con la Medicina.


Escuché una vez por ahí que las profesiones para las que más vocación se necesitan son tres: médico, maestro y cura. Según yo tenía vocación. La verdad de las cosas, y esto lo sé ahora, es que nunca sabes del todo a qué te estás inscribiendo. Pero la sorpresa es parte de la belleza y es algo que caracteriza a esta carrera.


Y bueno, Clínicas. Todos sabemos que es la primera meta a mediano plazo para el Estudiante de Medicina. Después de tomar la decisión, aplicas el examen, haces entrevistas, ansiedad. Mucha ansiedad. Te avisan que puedes ir a recoger los resultados y, en el momento que eres aceptado, mueres por vestirte de blanco e ir al hospital a tomar laboratorios, ir respondiendo preguntas del médico adscrito por los pasillos, mientras observas críticamente la tomografía y concluyes un diagnóstico (o la variante del parto, de la neurocirugía, de la sala de urgencias o del psicoanálisis para las respectivas especialidades con la que los nuevos medicoblastos sueñan).


Ahora bien, eso de llegar a las materias clínicas, lo primero que aprendes es que te lo tienes que ganar. ¿Cómo? Llegar a ese sueño de ser partícipe, por lo menos pasivamente, de esas situaciones cuesta bastante. En mi experiencia que, estoy seguro, no ha de ser muy diferente a la de otros estudiantes, por lo menos de nuestra Universidad, dicho costo se traduce en 2 años de grandes esfuerzos. No podría decir que han sido fáciles, sin embargo no se me han hecho pesados. Al contrario, estoy seguro de que son de los años que más he aprovechado hasta ahora. Ser estudiante de medicina implica desarrollar una madurez precoz en comparación con otras personas de tu edad (después, parece ser que te alcanzan y te pasan y tus amigos se casan y tienen hijitos antes que tú). La responsabilidad es mayor, por lo menos. Pero también hay una infinidad de anécdotas y momentos simbólicos que se disfrutan y recuerdan con nostalgia: el premédico con los casos clínicos del Dr. Portes y la Dra. Robredo, el primer día de anfiteatro, el primer parcial de anatomía y los dibujos del Dr. Ullán, las desveladas en grupo para los exámenes finales, el final de neuroanatomía, las clases del Dr. Gamba, la Ceremonia de la Bata, el primer día de rotación de Propedéutica, en fin. Podríamos (y deberíamos) hacer un libro mencionando momentos parecidos y a todo esto se le debe de agregar necesariamente las excelentes amistades y hermandades generadas con el maravilloso grupo con el que convives por lo menos 6 años de tu vida.


Estos dos años fueron de gran aprendizaje, esfuerzo, dedicación y desgaste para prepararnos y, de alguna forma, merecernos el privilegio que implica ir a las rotaciones clínicas. ¿Por qué privilegio? Es evidente diría yo. Los pacientes tienen la amabilidad de abrirnos su intimidad y permitirnos inquirir sobre su vida con preguntas necesariamente incómodas, interrumpir su reposo e invadir su espacio personal, todo esto, para nuestro beneficio y aprendizaje. Además, algo que muy frecuentemente se olvida, tanto por estudiantes como por profesionales, es que el paciente está enfermo y está en una situación incómoda en la cual, por lo general, preferiría no estar.


A lo que voy con todo esto es simple, aunque quizás es difícil de acometer. ¿Cómo es que nosotros como estudiantes podemos regresar este favor a los pacientes? Es decir, como coloquialmente decimos, los pacientes “se rifan por el equipo” y nos dejan interrogarlos, explorarlos y marearlos por decimonovena vez en la semana, a pesar de que no se sienten del todo bien y sabiendo además, que dichas molestias no tendrán relación con su atención médica. Digo, siempre por educación se dan las gracias y se trata respetuosamente al paciente pero ¿es suficiente? Yo creo que no. Por otro lado, resultaría incómodo, comprometedor y banal colmar con regalos al paciente. Quizás algo que podría ayudar mucho sería entonces hacer que pase un buen momento; sin embargo, difícilmente un paciente va a establecer una relación más que casual con un estudiante que, exagerando mucho, estará 1 mes rotando en el servicio médico en el que se encuentra el paciente y muy probablemente le dedicará menos de 1 hora para realizar, en el mejor de los casos, una buena historia clínica enfocada a su padecimiento. ¿Qué hacer entonces, si es que tenemos un poquito más de conciencia y valoramos el esfuerzo y nobleza del paciente?


Hace no mucho reflexioné justamente en ello. En qué representa el aporte de los pacientes hacia la sociedad. Finalmente ellos están recibiendo un servicio y la Medicina, como bien se sabe, se aprende en los pacientes, no en los libros. Pero justamente ahí es dónde encontré una respuesta. Como lo dije anteriormente, el paciente se está rifando por el equipo, pero no sólo por el equipo de rotación, sino por todo el equipo, por cada una de las personas que son susceptibles a enfermarse –todas. Con esos 30 minutos que nos dedica el paciente a que nosotros aprendamos de él, de su padecimiento, de su sufrimiento, es como la Medicina funciona, al ir educando a las nuevas generaciones de profesionales de la salud. Nosotros como estudiantes tenemos el compromiso de regresarle el favor a la sociedad, dado que es una decisión que tomamos voluntariamente, tenemos la responsabilidad de tener una preparación adecuada para el manejo consciente e integral de los pacientes que en un futuro estén a nuestro cargo. La única manera que tenemos a nuestro alcance ahora para ir regresando poco a poco estos incontables favores que nos han dado los pacientes es mediante la dedicación que merece nuestra carrera.


Cuando preguntan por qué estudio medicina siempre respondo cosas diferentes, creo yo porque tengo múltiples motivos. Los que son constantes son mi gusto por el funcionamiento y disfuncionamiento de el cuerpo humano, mi fascinación por el aprendizaje y el cultivo intelectual que requiere el estudio y, aunque pocas veces lo digo, por mi interés en ayudar a la gente. Además, claramente, de que busco mucho las relaciones humanas que son abundantes en la carrera, así como las oportunidades de viajar y conocer otras culturas y el constante compromiso que existe del médico por permanecer actualizado con la comunidad científica. La necesidad de crecer culturalmente y por la figura de respeto y sabiduría que el médico representa. Finalmente, la necesidad del profesional de la salud en la actualidad es el desarrollo de la alta especialidad, lo que me da una oportunidad de desarrollar mis habilidades al máximo y, creo yo, aprovechar las cualidades que tengo al acoplarlas con una profesión de servicio.


Todo esto se ve muy lejos ahorita que soy estudiante e, invariablemente surge en mí la misma pregunta: si yo estoy aquí, estudiando, porque quiero poder ayudar a la gente de cualquier fórma ¿cómo puedo empezar a ayudar desde ahora? La respuesta, felizmente me llegó hace no mucho, aunque evidentemente fue una revelación. Es decir, no sólo tengo que estudiar para conseguir mis metas, no se puede ser tan egoísta. El estudio es la única manera que tenemos los estudiantes para ayudar a los pacientes que nos ayudan a nosotros. Que su esfuerzo haya valido la pena y que en un futuro nos acordemos de Don José y que su soplo representa tal entidad patológica. No tirar por la borda las incomodidades que les hacemos pasar a los pacientes y a los Médicos Residentes y Médicos Adscritos que nos tienen que estar pastoreando y aguantando además de la infinidad de tareas que tienen asignadas. Este es el objetivo que me he planteado para las rotaciones clínicas y en general para el resto de la carrera. Es un principio de vida.

Todo este discurso es algo bien sabido, que muchas veces nos repiten pero que, ahora lo sé, hace falta que lo asimilemos y que lo apliquemos en nuestra vida estudiantil. Nosotros que estamos en cursos superiores tenemos la responsabilidad de animar a los alumnos en cursos básicos para que estudien, y los alumnos por arriba de nosotros la tienen con nosotros.


Me emociona pensar en lo que viene, pero me emociona más estar justo en donde estoy ahora, con la cantidad de contactos que tenemos los estudiantes con la infinidad de especialidades que tiene la Medicina. Es a mi parecer uno de los mayores atractivos de la carrera de medicina: podemos experimentar una gran gama de opciones por breves períodos de tiempo. Parafraseando a un doctor del que recientemente, además de Medicina, aprendí varios aspectos de la vida como médico: “Ser estudiante en un hospital es como ir a un parque de diversiones, si te organizas puedes visitar todos o una buena cantidad de juegos y así poder decidir cuál te gusta más, para quedarte en él el resto de tu vida”.

marzo 16, 2011

7 cosas que me hubiera gustado saber antes de empezar a escribir articulos

No cabe duda que en las ultimas décadas la medicina se ha vuelto cada vez mas competitiva. Pasamos anos armando un curriculum vitae para poder hacernos promoción, y conseguir una beca, una especialidad o básicamente cualquier cosa para que te piden el CV.

Dejando de lado el "quien eres y de donde vienes?" una de las cosas que mas resaltan al leer el CV de alguien es la cantidad de publicaciones científicas que tiene. La literatura medica, que nada tiene que ver con novelas o poesía, tiene un efecto místico: Puedes tener en frente de ti al ente mas apestoso y desaliñado del hospital, pero en cuanto te enteras que su nombre ya aparece en pubmed.com ya le ves cara de intelectual.

Es un efecto curioso, y tarde o temprano a todos nos entran las ganas de publicar ALGO (lo que sea!) para poder ver nuestro nombre inmerso en esa gigantesca base de datos y subir un escalón en la escala social medica.

Todo suena muy bien y suena muy fácil: juntar información, depurarla, escribir, editar y mandar. El problema es que no lo es tanto, hay toda una serie de malabares y obstáculos de los que hay que estar pendientes para poderlos superar sin problemas, así que sin mas les dejo la lista de las 7 cosas que me hubiera gustado saber antes de empezar a escribir artículos científicos.



  • Es un proceso largo y lento. En lo que menos se tarda uno es en juntar bibliografía y escribir unas cuantas cuartillas bien redactadas. El problema viene al momento de mandar el documento a la editorial, esperar a que los revisores lo evalúen, redacten sus comentarios, recibas los comentarios, hagas correcciones al articulo y vuelvas a enviarlo para que vuelva a ser revisado, y si tienes suerte sea publicado unos meses después... Calcula que en promedio puedes tardar unos seis meses, o mas.



  • Necesitas un buen tutor. Son pocas las revistas que dejan que los autores de los trabajos sean únicamente estudiantes de medicina. Esto no es tanto problema porque en las universidades suelen haber profesores ávidos de explotar estudiantes para publicar. Aquí entra la parte del buen tutor: juntate con alguien responsable y al que realmente le interese el trabajo en el que vas a invertir tu tiempo, porque de otra manera tu trabajo quedara olvidado en el CPU viejo de algún consultorio.



  • Un case report es lo mas sencillo de escribir, lo difícil es publicarlo. Los case reports son viñetas de ensenanza en las cuales se muestran algunos casos raros, extravagantes o extremadamente interesantes por una u otra razón. Antes de empezar a escribir sobre el paciente con psoriasis que viste en consulta ayer haz una búsqueda rápida en pubmed y ve cuanto se ha publicado del tema. Si abundan las series de casos y los estudios aleatorizados mejor busca otro caso porque es poco probable que te publiquen.



  • La bendita indexada. En México tenemos muchas revistas medicas: de facultades de medicina, hospitales e institutos, y todas presumen de estar indexadas en Latindex, Artemisa, Google scholar y varios sitios mas. Dejemos algo claro: si la revista no aparece en PubMed, NO ESTA INDEXADA (en el sentido amplio de la palabra). Para empezar a publicar cualquier revista es buena, pero para ser tomado en serio se debe publicar en revistas indexadas como Dios manda.



  • El factor de impacto. Todo mundo habla del factor de impacto, y pocos saben realmente que significa. Básicamente es una medida de que tan citada es una revista, punto. Entre mas alto mejor. En México y Latinoamérica el mas alto lo tienen Archives of Medical Research (El Aguacate Journal del IMSS, que no recibe artículos de estudiantes) y la Revista de Investigación Clínica del INCMNSZ. Usualmente uno empieza desde abajo, a menos que tengas un super tutor con un mega proyecto.



  • Do you speak english? El ingles es la lingua franca hoy en día, así que cualquier cosa publicada en ese idioma va a ser leída y citada mucho mas que cualquier cosa que hagas en español, francés y alemán. Es hora de invertir unos pesitos en Harmon Hall, porque hablas o hablas.



  • El bateo. Que te bateen el articulo de la revista a la que lo mandaste es como que la chava con la que quieres te diga que prefiere hacerse monja antes de andar contigo. La solución es la misma: no desesperarse, hay muchos peces en el mar. Puedes buscar una revista con un perfil similar a la otra y enviarles tu articulo, lo único que no se vale es mandar el mismo articulo a variar revistas al mismo tiempo.


  • Espero que alguna de estas cosas les ayuden. Para mas información pueden checar un librito del Dr. Ruy Perez Tamayo llamado "Como escribir y publicar un articulo científico" que el señor algo sabe de esas cosas.

    Si tienen algún otro tip o recomendación comenten!